10/2/09

Neptune

La gente que me miraba con curiosidad comenzó a apartarse dejando un pasillo tan recto como hecho con tiralíneas a un hombre de cabello blanco y ataviado con ropajes del mismo color y adornos dorados que avanzó hacia mí. Al instante me sentí intimidada, pues parecía el más maduro y sabio de todos los allí presentes, lo cual reducía mi intelecto al tamaño del de una cucarachita.

Se aproximó a mí de forma solemne y, viendo que yo agachaba la mirada, me tomó de la barbilla con unos sorprendentemente cálidos y suaves dedos y me levantó el rostro, haciendo que le mirara a los ojos.

De pronto habló en una lengua que me pareció como… ¿rusa? Por el tono parecía una pregunta, y mis ojos sorprendidos e intrigados le respondieron que “no”. Se quedó callado unos instantes, los mismos en los que yo comencé a sentirme un poco cortada. Al poco me repitió la pregunta en un perfecto japonés. Al menos me lo pareció así. Al ver que cada vez quedaba más boquiabierta, repitió la pregunta lentamente, esta vez me pareció entenderla:

-Where are you from?

Por unos instantes me quedé estupefacta, sin habla. ¿Aquel elfo perfecto hablaba inglés? Sabía que era el idioma universal, pero aquello era demasiado.

Mi cerebro comenzó a maquinar una respuesta con el inglés que tantos años había estudiado y tan poco me había servido.

-I’m… I’m from… Spain

-Do you speak Spanish?

-Yes… of course.

-Así es que vuesa habláis el noble lenguaje de Cervantes –me dijo aquel perfecto elfo en tono jovial- tiempo ha que no recibíamos en nuestra morada un Castellano de pura sangre.

Boquiabierta. Boquiabierta me quedé al escuchar tal retahíla de palabras sacadas de las traducciones de Shakespeare. ¿Un elfo hablando en una especie de castellano antiguo? Dios, aquello era demasiado.

-Ssssí… -respondí, tartamudeando- creo que sí…

-Oh, vuestro tono difiere mucho del mío, creo que en el paso de estos siglos ha evolucionado de modo que sueno tremendamente anticuado ¿yerro?

Asentí con la cabeza, totalmente alucinada.

-Entonces haréis bien enseñándome la evolución que ha sufrido vuestro fermoso lenguaje, pues disfruté enormemente aprendiéndolo en su tiempo.

-Va…le…

Me condujeron hacia la escalera más majestuosa que había visto nunca. Cada cosa nueva que aparecía ante mis ojos era más hermosa que la anterior, incluyendo a las personas.

-Habladme de vos, vuesa, decidme vuestro nombre y linaje, y os ruego que me corrijáis si en mí notáis falta alguna –dijo aquel elfo mientras ascendíamos por las escaleras, seguidos de una comitiva de elfos curiosos.

-Eh… me… me llamo Lorena… -dije, observándolo todo con curiosidad, aquel lugar transmitía tanta paz que sentí como mis náuseas y mi inquietud interior desaparecían- lo… lo del linaje ya no se lleva. Ahora se llaman apellidos y… y llevan el del padre y la madre. ¿Dónde estoy? –Me atreví a preguntar. Era demasiado perfecto para ser verdad, no podía haber viajado al mundo de Tolkien o de la Dragonlance o de D&D, era imposible, no podía ser cierto. Era demasiado genial.

-Os encontráis en los dominios de los altos elfos, en el bosque de Qualinost, y mi nombre es Elistan, para serviros.

-No… no puede ser… -repliqué, deteniéndome de pronto. No podía ser, los elfos no existían, tenía que ser una broma- ¿es una broma?

-¿Broma? –Preguntó Elistan, confundido- Claro, hacía tanto tiempo que no transportábamos a alguien a nuestras tierras que olvidé lo sorprendidos que se encuentran al principio. Veréis –me tomó suavemente del hombro para que continuara ascendiendo por aquel altísimo y robusto árbol- hace muchas décadas –de pronto pareció haber abandonado su lenguaje anticuado. A lo mejor había utilizado magia para meterse en mi cabeza y adaptarse a mi lenguaje, porque había sentido un cosquilleo en el hombro cuando me tocó. No, imposible, la magia no existe- nuestros dos mundos estaban intrínsecamente conectados. Cada cierto tiempo enviábamos a algún humano a nuestro servicio (para que no destacara entre los vuestros) y los humanos terrestres enviaban a uno suyo. Intercambiábamos objetos, costumbres, idiomas… durante un tiempo, cuando reinaba un tal Carlos V en Europa, el Castellano fue la lengua común en todo este continente. Sin embargo, algunos terrestres quisieron conquistar nuestro mundo también, y cuando mandaron al primer ejército, nuestros hechiceros cortaron toda comunicación. –De pronto sentí vergüenza por ser humana terrestre. ¿Pero qué diablos estaba diciendo? ¡Esta historia no era sino una sarta de mentiras!- Sin embargo no quisimos renunciar a tener contacto con un mundo tan interesante como el vuestro, así que cada cierto tiempo decidimos buscar a cierto número de personas que reunieran las cualidades para venir aquí. No sé si conocerás a un tal John Ronald Reuel Tolkien, creo que fue uno de los últimos en venir aquí.

-¿Tolkien? –Exclamé- ¿¡Has dicho Tolkien!? ¡Claro que le conozco! Dios, escribió historias impresionantes sobre la Tierra Media y sobre Arda y…

-¿Arda? –Elistan sonrió- Arda es el nombre de nuestro mundo, pero la Tierra Media supongo que será de su invención, aquí no hay ningún continente denominado así. Nos pidió permiso para escribir sobre nuestro mundo y nuestras razas a cambio de enseñarnos la lengua inglesa y hablarnos sobre los cambios producidos en vuestro mundo.

De pronto Elistan se detuvo frente a unas imponentes puertas blancas, de algún material parecido al marfil. Se abrieron como por arte de magia y entramos dentro, donde nos esperaba toda una corte de elfas tan guapas que me daban ganas de meter la cabeza en la tierra cual tímido avestruz y no volver a sacarla nunca más.

Me condujeron a través de un pasillo hasta llegar a una sala enorme decorada con tapices, sillones de estilo griego y mesas con copas y botellas transparentes de líquido ambarino en su interior.

-Y como él –continuó recitando Elistan- vinieron muchos otros, la más reciente fue una mujer llamada Margareth Weys. Pero hace años que nos tomamos un descanso para asentar el conocimiento recibido. Sin embargo nuestros hechiceros vigilaban vuestro mundo en busca de más gente hasta que os encontraron a vosotros.

Mientras hablaba, varias elfas me sirvieron aquel líquido de tan curioso color en la copa y me lo llevé a los labios mientras escuchaba a aquel sabio elfo. Sin embargo, aquella bebida dulce y de sabor a… flores… se me atragantó al escuchar la última frase.

-¿A nosotros? –Pregunté, mientras tosía para devolver la bebida a su conducto correcto.

-Sí, quizá suene extraño, pero hacía tiempo que no veían gente de carácter tan singular y, sobre todo, dispar los unos de los otros, pero con ese afán de aprender, esa pasión por nuestro mundo. Los hechiceros me comunicaron esta mañana que este carácter les halagó y les agradó vuestra inteligencia y quisieron traeros aquí con apremio, ni siquiera consultándome, por eso no sabía de dónde venías. Sin embargo hubo un problema durante el hechizo y parece ser que tus amigos no han caído en las coordenadas correctas. Ni siquiera tú lo hiciste, fue una suerte que nuestros rastreadores te encontraran.

-¿Mis amigos? ¿Todos están aquí? –Pregunté, sobresaltándome- ¿Todos? –enfaticé.

-Todos, incluido Carlos –respondió el elfo, adivinándome el pensamiento.

-¡Oh, gracias! –Tuve el impulso de levantarme para abrazarle, pero me detuve.

De pronto me entró mucho, muchísimo sueño.

-Será mejor que te conduzcan a una de las habitaciones que tenemos preparadas para vosotros, mañana nos enseñarás lo que llevas en la bolsa –señaló mi mochila. No había reparado en que todavía la llevaba a mi espalda- y yo te enseñaré elfico, el común que se habla ahora, y la geografía de nuestro mundo ¿te gustaría?

-Me encantaría –respondí, bostezando.

Cuando abrí los ojos, reposaba sobre una cómoda y preciosa cama en una habitación pequeña pero confortable, y la luz de las estrellas y los farolillos de los árboles entraban por la ventana que había sobre mí. No había sido un sueño. Muerta de cansancio, me di la vuelta entre las suaves sábanas y me volví a dormir.


OUT// Y ya está, todavía tengo post para cansaros, pero este era el esencial que quería que leyéseis. A partir de ahora, como el resto no es importante, esperaré a que posteéis todos antes de seguir yo. Perdonar por el spam tan grande xD//