10/2/09
Tybalt
Estaba cansado, cansado y adolorido. No aguanté mucho despierto. Volví a soñar con cosas exóticas: era una playa con mucho oleaje, y me bañaba con Kirt y luchábamos por a ver quién llegaba más lejos, pero las olas nos tiraban para afuera. Pilu estaba fuera vigilándonos. Al salir, me habían robado las zapatillas. Pero al final las encontraba e íbamos a otro lugar de la playa, donde diera la sombra... y algunas cosas más...
Volví a abrir los ojos. Ya era de noche, por las rendijas del techo no entraba luz y la habitación única estaba iluminada con un débil color anaranjado del fuego, que crepitaba al otro lado. Me giré despacio para verlo y me encontré con una extraña figura. Era bajito, de pelo largo blanco como la nieve que caía con suavidad por su espalda desnuda. Una espalda fornida, pero a la vez cansada por el paso de los años. Estaba acunclillado delante del fuego, apoyado sobre un alto bastón rúnico decorado con pámpanos. Sin girarse dijo:
-Al fin despertaste, hijo del más allá.
-¿Qué...? Hola... gracias... por, bueno... atenderme. ¿Quién eres? -Dije entrecortadamente.
-Eso lo averiguarás más adelante. No te vas a mover de aquí en bastante tiempo. Tus heridas casi acaban contigo. Pero tienes algo que no tienen los demás... EXTRANJERO.-Dijo volviéndose hacia mí.
De mis labios cayó un "¿qué?" de confusión. Había viajado de algún modo. Pensé en el acelarador de partículas, seguro que la culpa de todo la tenía él. Pero ese tipo que tenía delante de mí, era humano, pero... no era de Valencia o de esos que salen en la tele de otros países. Tenía algo distinto. Exhalaba misticismo puro. Parecía casi irreal. Por un momento volví a dudar si seguiría soñando, pero el dolor de cabeza me demostró que no.
-Y si... soy un extranjero, ¿dónde estoy?
-¿Por qué tienes tanta prisa por conocerlo todo? Descansa, cuando te puedas mover, ya buscarás tu respuestas y no dudo que las encontrarás. Aquí tienes algo de comida -Dijo, acercándome un bol fabricado en barro con una sopa que olía muy bien.
Sabía tan bien como olía. El anciano de barba blanca no se movió de delante del fuego hasta que me volví a dormir. En mis sueños me acosaron las dudas.
¿Dónde estoy? ¿Quién eres? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuánto tiempo ha transcurrido? ¿Dónde están mis amigos? ¿Dónde está Pilu? ¿Qué voy a hacer?
Volví a abrir los ojos. Ya era de noche, por las rendijas del techo no entraba luz y la habitación única estaba iluminada con un débil color anaranjado del fuego, que crepitaba al otro lado. Me giré despacio para verlo y me encontré con una extraña figura. Era bajito, de pelo largo blanco como la nieve que caía con suavidad por su espalda desnuda. Una espalda fornida, pero a la vez cansada por el paso de los años. Estaba acunclillado delante del fuego, apoyado sobre un alto bastón rúnico decorado con pámpanos. Sin girarse dijo:
-Al fin despertaste, hijo del más allá.
-¿Qué...? Hola... gracias... por, bueno... atenderme. ¿Quién eres? -Dije entrecortadamente.
-Eso lo averiguarás más adelante. No te vas a mover de aquí en bastante tiempo. Tus heridas casi acaban contigo. Pero tienes algo que no tienen los demás... EXTRANJERO.-Dijo volviéndose hacia mí.
De mis labios cayó un "¿qué?" de confusión. Había viajado de algún modo. Pensé en el acelarador de partículas, seguro que la culpa de todo la tenía él. Pero ese tipo que tenía delante de mí, era humano, pero... no era de Valencia o de esos que salen en la tele de otros países. Tenía algo distinto. Exhalaba misticismo puro. Parecía casi irreal. Por un momento volví a dudar si seguiría soñando, pero el dolor de cabeza me demostró que no.
-Y si... soy un extranjero, ¿dónde estoy?
-¿Por qué tienes tanta prisa por conocerlo todo? Descansa, cuando te puedas mover, ya buscarás tu respuestas y no dudo que las encontrarás. Aquí tienes algo de comida -Dijo, acercándome un bol fabricado en barro con una sopa que olía muy bien.
Sabía tan bien como olía. El anciano de barba blanca no se movió de delante del fuego hasta que me volví a dormir. En mis sueños me acosaron las dudas.
¿Dónde estoy? ¿Quién eres? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuánto tiempo ha transcurrido? ¿Dónde están mis amigos? ¿Dónde está Pilu? ¿Qué voy a hacer?