27/5/09

Neptune

Después de escuchar el ladrido y mover las piernas frenéticamente de arriba a abajo intentando salir antes de que aquel hombre me encontrara, vi al huargo salir de la casa y dirigirse hacia mí.
-Perrito guapo... perrito... -sonreí con nerviosismo, tratando de hacerme su amiga- perrito... calla, perrito...
El huargo comenzó a lamerme la cara con una lengua bastante semejante a la de las jirafas y comencé a tratar de apartar su morro de mi cara, mientras con el otro brazo me secaba sus babas.
De pronto noté unas manos aferrándose a mi cintura y tirando de mí hacia abajo. Lo hicieron con tanta brusquedad que la parte posterior de mi cabeza chocó contra el marco superior de la ventana, aturdiéndome durante unos instantes en los que la toalla que había utilizado para secarme resbaló por mi cuerpo y cayó al suelo.

Al posar mis pies desnudos sobre la fría piedra recobré la memoria y, dando un chillido, le di un manotazo al hombre que me cogía y corrí hacia la puerta del baño, rescatando la toalla en el camino y tapándome con ella.
El hombre me persiguió y, aunque corrí por todo el pasillo sorteando toda clase de cosas que había tiradas por el suelo, antes de llegar a la puerta de entrada, el perrazo me interceptó y se puso frente a mí, y cuando quise girarme, aquel hombretón ya me había alcanzado.
-¡Nooo! -Grité, cuando vi que alargaba sus brazos hacia mí- ¡No, por favor! E... ¡estoy embarazada! -Improvisé. Normalmente eso servía para que tuvieran algo de benevolencia contigo... ¿no?

El hombre detuvo su avance encuanto escuchó aquellas palabras. Entonces me atreví a alzar la mirada rápidamente para mirar a la cara a mi secuestrador.
Al verle, la toalla volvió a deslizarse entre mis dedos, aunque esta vez conseguí asirla antes de que cayera del todo.
No podía ser cierto. No podía, después de tanto tiempo...
-...Tú... -susurré- ¿tú no eres...? No puedes ser... ¿lo eres? ¡Por dios, dime que lo eres! ¡Tienes que serlo!

Ridículamente noté como me comenzaba a picar la nariz y las lágrimas se agolpaban tras mis ojos, haciendo cola para salir y rodar libremente por mis mejillas, todavía húmedas por el cariño profesado por el Huargo.
Sin esperar una respuesta, cerciorándome con una mirada que realmente se trataba de él, avancé unos pasos vacilantes y extendí los brazos para abrazarle tan fuerte que le rompería una costilla seguro.

OUT// Hala, ya nos hemos encontrado xD
Por favor, tengo que daros un toque con la ortografía ¿vale? Estad un pelín más pendientes. Un besazo, guapos, más que guapos. Por cierto, Valle es como Lassie xDDD//