2/5/09
Tybalt
Me desperté sobresaltado en la enfermería. Había tenido una pesadilla.
En un largo campo desierto, se veían chimeneas de humo por todas partes, al campo de batalla estaba totalmente desolado. A mi espalda apareció Pilu alegremente, me decía cosas que no entendía. De pronto, se giró y salió corriendo. Yo corrí tras ella, pero el suelo se transformó en barro rojo sangre y comencé a hudirme. Era terrible. Alguien me volvió a hablar a mi espalda. Yo puedo ayudarte... sé cómo ir hasta ella... pero antes debes encontrarme a mí... Me seguí hundiendo en el fango. Palmoteaba desesperado, y justo cuando todo mi ser estaba cubierto y estaba apunto de asfixiarme... me desperté.
Las cicatrices todavía me dolían bastante, pero había recuperado movilidad. Clérigos y druidas corrían de acá para allá.
-¡Oh! ¡Por fin te has despertado! ¡Deja la cama libre!
Salí al patio, estaba todo lleno de elfos heridos y algún humano. Ni rastro de mis compañeros. Comencé a pasear, disptrido, pensando en mis cosas.
Esa voz de mi sueño... jamas la había oído. Pero me pareció muy real. Era una voz muy hermosa, dulce pero a la vez profunda. Algo sobrenatural. Pensé que podía ser hechicería, que alguna maga se hubiera intentado comunicar conmigo en sueños. Era fascinante... ¿pero cómo encontrarla? Ummm pero sabía dónde estaba Pilu, con Elistan. Sonreí doloridamente.
Corrí a palacio. Allí encontre al Rey, sentado en su trono, completamente ataviado para la batalla. Su expresión era de dolor y tristeza. Los orcos habían penetrado en la ciudad y algunos campaban a sus anchas en el sector sur. Habían ordenado la evacuación completa, pero un grupo de rezagados fueron asesinados por unos bárbaros. A penas nos quedaban efectivos, que resistían como podían en la ciudadela interior. Y la ayuda solicitada todavía no había llegado. Lamenté cortar su chachara depresiva y le pregunté por la extranjera llegada hacía tres años.
-¡Oh! Sí... una hermosa muchacha. La tratamos muy bien, pero... no sabemos dónde se encuentra ahora, quizás en las montañas, quizás muerta... Es una pena que se viera involucrada en esta guerra. Esa Lorena era taaaan... inocente. Ese tipo de personas deberían estar lejos de tanto mal...
- ¿¡Lorena!? ¡NEP! ¡Maldita sea! Así que era ella... creía que era Pilu la extranjera que todos mencionaban. Qué pena, ¡pero es una buena noticia! ¡Al fin he encontrado a alguien!
-Oh, no... todavía no la has encontrado...- Dijo el rey burlonamente.
Salí corriendo hacia el refugio en las montañas. Con lo miedosa que es Nep seguro que estaba allí antes de escuchar que venían los orcos. Me reí para mí mismo. Me dolían las heridas, pero la felicidad lo aliviaba. La ciudad estaba sitiada, pero me fue fácil salir sin que los estúpidos orcos se percataran de mi presencia. Tardé un par de horas en llegar a la entrada subterranea del refugio. Se hayaba oculta tras un peñasco de dificil acceso. Había varios centinelas que me dieron la bienvenida. Yo les informé de lo ocurrido en el frente. Les afectó bastante. Entré, buscando entre todos a Nep, fui preguntando. Nadie la había visto llegar. Nadie sabía dónde estaba. Empecé a ponerme nervioso. Hasta que una niña me dijo:
- ¡Halaaaa! ¿Tú estás buscando a Lorena? Jajaja como me dijo que pasaría...
-¿Quién te dijo que pasaría qué?
-Una chica muy simpática, en mis sueños. Me dijo que tú vendrías buscando a Lorena. Pero que no la encontrarias porque no esta aquí.
-¿No? ¿Y dónde está?
-No lo sé, pero me dijo que te dijera que si quieres encontrar a la chica que buscas y a Lorena tendrás que ir antes a hablar con ella. Porque ella sabe dónde están las dos.- Afirmó la niña con seguridad.
-¿Quién era la chica que te dijo eso? ¿Dónde está?
-No lo sé, no la había visto nunca, pero era muy muy guapa y me dijo que fueras hacia Kendermore. Que ella ya te encontraría y hablaría contigo.
Suspiré... ¿quién sería esa extraña hechicera y... por qué me querría ayudar?
//Ya os habeis juntado... yo me retiro de la batalla, que no quiero morir, ademas, se me ha ocurrido una trama muy wapa, ya la ireis leyendo...//
En un largo campo desierto, se veían chimeneas de humo por todas partes, al campo de batalla estaba totalmente desolado. A mi espalda apareció Pilu alegremente, me decía cosas que no entendía. De pronto, se giró y salió corriendo. Yo corrí tras ella, pero el suelo se transformó en barro rojo sangre y comencé a hudirme. Era terrible. Alguien me volvió a hablar a mi espalda. Yo puedo ayudarte... sé cómo ir hasta ella... pero antes debes encontrarme a mí... Me seguí hundiendo en el fango. Palmoteaba desesperado, y justo cuando todo mi ser estaba cubierto y estaba apunto de asfixiarme... me desperté.
Las cicatrices todavía me dolían bastante, pero había recuperado movilidad. Clérigos y druidas corrían de acá para allá.
-¡Oh! ¡Por fin te has despertado! ¡Deja la cama libre!
Salí al patio, estaba todo lleno de elfos heridos y algún humano. Ni rastro de mis compañeros. Comencé a pasear, disptrido, pensando en mis cosas.
Esa voz de mi sueño... jamas la había oído. Pero me pareció muy real. Era una voz muy hermosa, dulce pero a la vez profunda. Algo sobrenatural. Pensé que podía ser hechicería, que alguna maga se hubiera intentado comunicar conmigo en sueños. Era fascinante... ¿pero cómo encontrarla? Ummm pero sabía dónde estaba Pilu, con Elistan. Sonreí doloridamente.
Corrí a palacio. Allí encontre al Rey, sentado en su trono, completamente ataviado para la batalla. Su expresión era de dolor y tristeza. Los orcos habían penetrado en la ciudad y algunos campaban a sus anchas en el sector sur. Habían ordenado la evacuación completa, pero un grupo de rezagados fueron asesinados por unos bárbaros. A penas nos quedaban efectivos, que resistían como podían en la ciudadela interior. Y la ayuda solicitada todavía no había llegado. Lamenté cortar su chachara depresiva y le pregunté por la extranjera llegada hacía tres años.
-¡Oh! Sí... una hermosa muchacha. La tratamos muy bien, pero... no sabemos dónde se encuentra ahora, quizás en las montañas, quizás muerta... Es una pena que se viera involucrada en esta guerra. Esa Lorena era taaaan... inocente. Ese tipo de personas deberían estar lejos de tanto mal...
- ¿¡Lorena!? ¡NEP! ¡Maldita sea! Así que era ella... creía que era Pilu la extranjera que todos mencionaban. Qué pena, ¡pero es una buena noticia! ¡Al fin he encontrado a alguien!
-Oh, no... todavía no la has encontrado...- Dijo el rey burlonamente.
Salí corriendo hacia el refugio en las montañas. Con lo miedosa que es Nep seguro que estaba allí antes de escuchar que venían los orcos. Me reí para mí mismo. Me dolían las heridas, pero la felicidad lo aliviaba. La ciudad estaba sitiada, pero me fue fácil salir sin que los estúpidos orcos se percataran de mi presencia. Tardé un par de horas en llegar a la entrada subterranea del refugio. Se hayaba oculta tras un peñasco de dificil acceso. Había varios centinelas que me dieron la bienvenida. Yo les informé de lo ocurrido en el frente. Les afectó bastante. Entré, buscando entre todos a Nep, fui preguntando. Nadie la había visto llegar. Nadie sabía dónde estaba. Empecé a ponerme nervioso. Hasta que una niña me dijo:
- ¡Halaaaa! ¿Tú estás buscando a Lorena? Jajaja como me dijo que pasaría...
-¿Quién te dijo que pasaría qué?
-Una chica muy simpática, en mis sueños. Me dijo que tú vendrías buscando a Lorena. Pero que no la encontrarias porque no esta aquí.
-¿No? ¿Y dónde está?
-No lo sé, pero me dijo que te dijera que si quieres encontrar a la chica que buscas y a Lorena tendrás que ir antes a hablar con ella. Porque ella sabe dónde están las dos.- Afirmó la niña con seguridad.
-¿Quién era la chica que te dijo eso? ¿Dónde está?
-No lo sé, no la había visto nunca, pero era muy muy guapa y me dijo que fueras hacia Kendermore. Que ella ya te encontraría y hablaría contigo.
Suspiré... ¿quién sería esa extraña hechicera y... por qué me querría ayudar?
//Ya os habeis juntado... yo me retiro de la batalla, que no quiero morir, ademas, se me ha ocurrido una trama muy wapa, ya la ireis leyendo...//