¿Que podía hacer para escapar de allí? Por más que le daba vueltas no se me ocurría nada. Por mi mente pasaban imagenes fugaces. El cuerpo hermoso y poderoso de la esfinge, con esa voz profunda y tentadora. Jamás debí hacerle caso. ¿Pero... para qué querría mi cuerpo? Pensé en él con todas mis fuerzas, era mi forma, tenía que recuperarla.
Poco a poco las turbias imágenes de mi mente se aclararon y fui descirniendo mi cuerpo. Yacia tumbado en una mesa de experimentos. Inerte. Tuve un escalofrío, era como ver mi propia muerte. Era espantoso. La Esfinge caminaba por ahí. Levitaban objetos mágicos a su alrededor y varios monolitos con runas talladas estaban enfocados hacia mi cuerpo. No me hacía falta ser un genio para saber qué pretendía hacer. Iba a meter otro espíritu dentro de mi cuerpo. Si lo hacía... seguramente lo perdiera para siempre.
Gemí mentalmente. Mi destino iba ser pasar toda mi existencia encerrado en un orbe mágico. No quería...
Pensé en Isi. ¿De verdad vendría a rescatarme? De todas maneras, ¿qué podría hacer él? Pensé en él con todas mis fuerzas, al igual que con mi cuerpo... pero nada. No estaba lo suficiente ligado espiritualmente a él...
No sabía qué hacer. Pero mirándolo por el lado positivo... Tenía todo el tiempo del mundo para pensarlo...
//Ummmm he pensado que en vez de poner Tybalt, hare entradas con el nombre de la esfinge, para que veamos todos su Satanico Plan.//